Cómo los móviles están cambiando nuestro cerebro y por qué podría ser un problema

Temas de psicologia

Los móviles actuales son herramientas muy útiles, capaces de hacernos la vida más fácil pero también de hacernos daño si no los manejamos con prudencia. Y es que pasar todo el día frente a la pantalla del móvil es malo, indudablemente, pero lo que seguro no te han dicho es por qué.

Después de todo, los móviles son divertidos y te permiten hacer muchas cosas, entonces ¿por qué deberías preocuparte? Bueno, hay varias razones que deberías conocer.

¿De qué formas los móviles afectan nuestro cerebro?

Antes de avanzar, hay que aclarar que no son malos, de hecho, han sido clave en el avance de la sociedad moderna en muchos aspectos. Sin embargo, el uso o abuso de los móviles es lo que los hace peligrosos. Y esto es así por muchas razones, pero lo más importante es el efecto que tienen sobre nuestro cerebro.

Los móviles pueden reducir tu capacidad de atención

Algo interesante de los smartphones es que no solo son maravillas tecnológicas sino que también son un medio de consumo masivo de información que tenemos a nuestro alcance todo el tiempo. Por esta razón, casi todo el contenido de las páginas web está optimizado para ser visualizado en la pantalla de los móviles. De hecho, los anuncios publicitarios están pensados para ser lo primero en captar tu atención en la pantalla y esto puede ser malo.

El Marketing y la psicología se llevan muy bien. Para tenerlo más claro, existe un fenómeno conocido como “El efecto Goldfish”, que explica que el periodo de atención real que le damos a determinada información es bastante corto. El problema es que Internet explota esto y en consecuencia podríamos estar reduciendo drásticamente nuestros periodos de atención.

Por otro lado, al ser bombardeados constantemente con mucha información, nos hemos vuelto expertos filtrando lo que nos interesa de lo que no y así pasamos al siguiente tema en muy poco tiempo. Esto es bueno porque mejora nuestra capacidad crítica y de discernimiento pero también deja atrás esa amplia capacidad de atención tan necesaria que muchos desarrollan al leerse por completo un libro o revista, por ejemplo.

Por lo tanto, podríamos terminar manejando mucha información superflua, siendo incapaces de desarrollar la paciencia y disciplina necesaria para profundizar en temas interesantes y complejos. Esto a su vez, también puede afectar nuestra productividad.

Mala capacidad de atención y productividad en el trabajo

Para bien o para mal, muchos debemos llevar el móvil a todos lados, incluyendo nuestro espacio de trabajo. Si tomamos en cuenta que casi todo está pensado para captar nuestra atención rápidamente y así pasar al siguiente tema, es muy difícil lograr la concentración necesaria para llegar a ese estado mental en el que podemos rendir 100% en el trabajo.

En promedio, un móvil puede recibir casi 50 notificaciones al día o incluso más. Si cada vez que el móvil suena nos detenemos a atenderlo y al hacerlo nos distraemos entre una notificación y otra, la publicidad, mensajes y demás, es probable que nuestro rendimiento laboral se desplome.

La clave para vencer todos estos males es tener mucha disciplina, establecer límites en el uso del móvil, sobre todo en las horas de trabajo, y filtrar lo que podemos ver de lo que no, mientras estamos ocupados. Es decir, está bien revisar los correos importantes pero no detenerse a leer todo lo que aparece en Twitter o responder mensajes de amigos, etc.

Fácilmente puedes volverte adicto al móvil y a las redes sociales

Desde la selección de colores en las aplicaciones hasta los estímulos positivos al dar like a una publicación o recibir comentarios positivos en tus publicaciones, todo está hecho para mantenerte ahí, especialmente en las redes sociales. Este puede ser uno de los problemas más serios del uso excesivo de los móviles, ya que fácilmente puedes terminar creando una gran adicción. Lo que muchos no saben es que también hay mucha psicología detrás de esto. La sensación de recompensa que podemos recibir nos lleva a querer más y generar cierta dependencia.

Pero este no es el único problema, particularmente en el caso de las personas más jóvenes, como los adolescentes, el uso de las redes sociales puede alimentar emociones negativas e inseguridades que afecten al autoestima. Para romper esta cadena, lo mejor es reconocer que la imagen que proyectamos en nuestras redes sociales no es necesariamente lo que nos define como personas.

Puede evitar que descanses bien y aumentar tu estrés

Los juegos móviles son otra fuente de adicción para muchos, no por nada existen móviles gaming. Hay quienes prefieren aprovechar su tiempo libre para distraerse con algún juego móvil, lo que está bien hasta cierto punto. Los juegos estimulan nuestro cerebro y si lo hacemos con bastante frecuencia, esto podría evitar que logremos descansar bien para recuperarnos por completo de un día estresante. Por el contrario, también contribuye con el aumento de estrés.

Otro problema serio es la luz de la pantalla, la cual, puede disparar los niveles de la hormona cortisol en sangre, un estresor importante que inhibe la secreción de melatonina, hormona responsable de hacernos dormir por la noche. Esto, sin mencionar el abuso de sustancias estimulantes como el café o las bebidas energéticas.

¿Qué deberías hacer para que el móvil no controle tu vida?

Además de practicar el autocontrol, también hay herramientas que te pueden servir para mejorar tu productividad y evitar la adicción al móvil. Irónicamente, estas herramientas están disponibles en los móviles. Actualmente existen muchas aplicaciones orientadas a la productividad, disponibles gratis en Google Play, en las cuales te puedes apoyar para manejar mejor tu tiempo y dejar de ser un esclavo de las redes sociales y el entretenimiento desmedido.

Fuente: androidphoria.

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